El objetivo del juego
Partes de una modesta aldea que transformarás en un poderoso reino. Recolecta recursos, construye tus edificios, leva un ejército, explora el mapa, aliáte con otros señores e imponte frente a tus rivales. No hay un final impuesto: progresas a tu ritmo. Con el tiempo fundarás puestos de avanzada, te unirás a un gremio y escalarás en las clasificaciones del servidor: cada partida se desarrolla en un mundo persistente donde tu progreso nunca se reinicia.
Los recursos
Tres recursos alimentan tu economía: la madera (aserradero), la piedra (cantera) y el trigo (granja). Se producen automáticamente, incluso sin conexión, hasta la capacidad de tu almacén. El Oro es una moneda premium opcional. Mejora tus edificios de producción para acelerar tu crecimiento. Los niveles de tus edificios de producción marcan el ritmo: mejóralos pronto, la inversión se amortiza en unas horas — y el almacén fija el tope de lo que puedes acumular.
Construir tu aldea
Cada edificio tiene un papel: producción (aserradero, cantera, granja), almacenamiento (almacén), militar (cuartel, taller), comercio (mercado) y diplomacia (embajada). Las construcciones se encadenan en una cola; su coste y su duración aumentan en cada nivel. Planifica tus prioridades según tu estrategia. El orden de construcción es tu primera decisión estratégica: primero la economía, luego las defensas y, cuando tus reservas lo permitan, el ejército.
Ejército y combate
Recluta tropas en el cuartel (espadachines, jinetes, arqueros, magos, titanes…) y erige defensas (torretas, ballestas de torre, trabuquetes) para proteger tu aldea. El combate se resuelve por oleadas: el atacante saquea los recursos si vence, el defensor conserva su botín y reconstruye una parte de sus pérdidas. Espía a tus objetivos antes de atacar. Antes de cada asalto, espía al objetivo para conocer su guarnición y usa el simulador integrado para prever el desenlace del combate sin arriesgar tus tropas.
El mapa y la colonización
El mundo está organizado en Reinos, Condados y Feudos (coordenadas en formato [R:C:F]). Puedes explorar el mapa, atacar o apoyar a otros jugadores, lanzar expediciones y colonizar nuevos feudos para extender tu territorio. Todos los trayectos llevan tiempo: anticipa tus desplazamientos. Los campamentos de incursión PvE ofrecen un botín garantizado sin tocar a los demás jugadores: la mejor manera de hacer crecer tu ejército al principio de la partida.
Gremios y cooperación
Únete a un gremio o funda uno para cooperar: financiad juntos la Sala de Guerra, intercambiad mensajes y avanzad en la clasificación colectiva. La Sala de Guerra permite lanzar ataques coordinados. Las donaciones a las obras son definitivas y se limitan al siguiente nivel.
7. Elige tus desafíos PvE
Las incursiones personales, los campamentos compartidos del mapa y la Mazmorra son actividades distintas. Los campamentos ofrecen dieciocho niveles de acceso libre: revisa la guarnición y simula antes de atacar. La Mazmorra se explora solo o en grupo de gremio, con salas cada vez más difíciles y bajas permanentes.
8. Desarrolla a tu héroe
Las expediciones otorgan experiencia y botín. Reclama un cofre de renombre cada diez niveles hasta el 100. En la Grieta, tu héroe combate automáticamente en tu ausencia, dentro del límite de su reserva. Refuérzalo con Cenizas y prepara su próximo Renacimiento.
9. Gana tus distinciones
La construcción, la investigación, las batallas y las aventuras hacen avanzar tus logros. Desbloquea insignias, títulos y marcos, y equipa las distinciones que aparecerán en tu perfil y junto a tu nombre.
10. Elige una facción y comercia
Imperio, Necrópolis, Sylve u Orcos: cada facción tiene su propio universo y una ventaja en construcción, reclutamiento, investigación o consumo de trigo en los desplazamientos. La primera elección es gratuita. En el Mercado, los señores intercambian recursos y tropas: revisa las tasas, cantidades y plazos antes de confirmar.